lunes, 26 de noviembre de 2012

PRINCIPALES ENFERMEDADES DEL CULTIVO DE CAFE


La exigencia en la calidad del café es cada vez mayor en aspectos de características físicas y químicas. Las enfermedades de las plantas afectan características, además de causar pérdidas a los caficultores. Las plantas de café como ser vivo, se enferman, siendo los síntomas diversos como clorosis, amarillamiento, caída de flores, manchas en hojas o pudrición de cualquier órgano. Una planta enferma no puede desempeñar normalmente sus funciones vitales, como la absorción y transporte de agua o elementos minerales, no hay síntesis de su alimento o su utilización, lo cual en ocasiones, dependiendo de la magnitud del daño, puede llegar a causar la muerte del cafeto.

Causas de las enfermedades en el cultivo de café

La enfermedad de las plantas puede ser causada por organismos vivos los cuales son denominados fitopatógenos, El fitopatógeno puede ser llevado a través de la semilla, en las plántulas o ser parte de lo que ya existe en el campo y se manifiesta de manera cíclica. Otros tipos de enfermedades son causadas por agentes adversos del ambiente, que pueden ser condiciones extremas o sub-óptimas de temperatura, humedad, luz, nutrición etc. Éstas, a la vez, pueden presentarse en situaciones complejas y que favorezcan algunos fatógenos secundarios, es necesario indicar que, para que pueda darse una enfermedad, es necesario que exista un material de café susceptible, el agente causal y las condiciones ambientales favorables. Para saber si una planta está enferma o saber el agente causal de la enfermedad, muestras de material enfermo pueden ser enviadas enviados al laboratorio para su diagnóstico. En ANACAFÉ, existe un laboratorio para tal fin.

Enfermedades del café y condiciones que favorece su manifestación

Las enfermedades comunes en época lluviosa en Guatemala, con algunas variaciones en cuanto a mayor o menor severidad son:

Muerte de plántulas o “damping off"

Esta enfermedad se aparece en el semillero o almácigo y es ocasionada por un complejo de hongos, pertenecientes a especies de Rhizoctonia, Pythium o Fusarium spp., destacándose Rhizoctonia solani. Es favorecido por sustrato contaminado, exceso de humedad y sombra en el vivero.

La roya del café

Es ocasionada por un hongo llamado Hemileia vastatrix. Este hongo sobrevive en la misma planta afectada de un año para el otro en las lesiones de hojas. Generalmente los síntomas de la enfermedad aparecen al inicio de la época lluviosa. Los primeros síntomas pueden ser observados en las hojas, como pequeños puntos cloróticos o amarillo pálido, de 1 milímetro a 3 milímetros de diámetro. Posteriormente, se agrandan y logran hasta dos centímetros y en ellos se observa pústulas de aspecto de polvillo de color amarillo o anaranjado que constituyen las esporas del hongo llamadas uredosporas.

Antracnósis de ramas y frutos del café

Es ocasionada por el hongo Colletotrichun gloeosporioides. El hongo puede afectar todas las partes de la planta (tallo, ramas, hojas, flores y frutos) en diferentes fases de desarrollo. En las plantas afectadas se observa secamiento de las puntas de las ramas o muerte descendente; en hojas y frutos se observa lesiones negras profundas de diferente tamaño. También ocasiona caída de flores, hojas y frutos. Es común en lugares donde existe alta humedad relativa u ocurre demasiada precipitación y con temperatura entre 20 a 25°C. El hongo es diseminado a cortas distancias por salpique de lluvia o a través de los trabajadores cuando realizan prácticas en el campo, y a largas distancias por medio de plántulas. Una variante de esta enfermedad es la mancha mantecosa es también ocasionada por el mismo hongo. Aparece esporádicamente en plantaciones de café en variedades susceptibles.

Enfermedad de ojo de gallo

La ocasiona el hongo Mycena citricolor. Se manifiesta en lugares donde hay alta humedad y alta temperatura. La enfermedad puede ser reconocida en el campo por manifestar manchas redondas en la hoja de aproximadamente 0.5 centímetros de diámetro, de coloración blanquecina. Posteriormente, hay caída de hojas con la consecuente reducción de la producción.

Mancha de cercospora

Es ocasionada por el hongo Cercospora spp. Existen dos tipos: una que aparece en la época seca en donde hay exceso de insolación y falta de sombra y la otra, en época lluviosa. Factores como deficiencia de agua, siembra inadecuada, nutrición deficiente y desequilibrada, raíz defectuosa, también contribuyen en el aparecimiento de este hongo. La mancha de Cercospora que aparece en época lluviosa se caracteriza por presentar manchas oscuras y grandes en las hojas. En plantas muy afectadas se observa defoliación. En los frutos, la lesión se manifiesta de manera alargada de un extremo hacia el otro.

"Quema" o "cerrite"

Esta enfermedad es ocasionada por el hongo Phoma spp, con frecuencia en la parte alta de las colinas, caracterizadas por alta humedad, frío y viento. Los síntomas son observados en la punta de las ramas, en hojas jóvenes donde se observan manchas circulares de coloración oscura. Cuando el daño ocurre en el borde de las hojas pueden presentarse curvaturas y rajaduras. Flores, frutos jóvenes también pueden ser atacados, la penetración del hongo en la planta es favorecido por heridas.

Mal de "koleroga"

Es ocasionada por Pellicularia koleroga. El hongo ocasiona muerte de los tejidos, las hojas se secan y se quedan suspendidas en las ramas que pueden presentar estructuras del hongo. Es frecuente en cafetos cultivados en terrenos donde hay alta temperatura, alta humedad relativa y donde existe sombra excesiva.

"Mal de 4 años, pudrición de raíces"

Es una enfermedad característica en cafetos jóvenes, normalmente presentándose en cafetos de 3-5 años. Es ocasionada por el hongo conocido como Rosellinia spp. Aparece en suelos ricos en materia orgánica, en suelos ácidos y alta precipitación.

Mal rosado

Ocurre esporádicamente en condiciones de humedad arriba del 80%, alta temperatura y en cafetos con demasiada sombra. Es ocasionado por Conicium salmonicolor, un hongo que también afecta otros cultivos del trópico. El hongo ocasiona muerte de los tejidos y las ramas se secan.
Recientemente se ha determinado en el laboratorio de ANACAFÉ, alta incidencia de Pestalotia spp. Este hongo es común en otros cultivos del trópico como mango, flores, entre otros y ocasiona manchas y muerte de tejidos.

lunes, 5 de noviembre de 2012

ENFERMEDADES DE POST-COSECHA


ENFERMEDADES DE POST-COSECHA EN FRUTAS

1.  INTRODUCCION
Aunque las condiciones de almacenaje de un producto (fruta) afectan directamente el desarrollo de una enfermedad (pudrición) y . el consecuente deterioro del producto, las condiciones bajo las cuales se cultiva la fruta, con frecuencia determina su potencial para lograr una buena conservación y llegada en buen estado al mercado de consumo. Si las condiciones favorecen la producción de fruta de calidad que ingrese al almacenaje y al canal de comercialización, libre de infecciones, la pérdidas potenciale pueden ser mínimas. Sin embargo, si estas condiciones favorecen el desarrollo de fruta de mala calidad, que favorezca el desarrollo de las enfermedades, las pérdidas resultantes en post-cosecha pueden verse incrementadas notablemente.
Muchos hongos, tales como Penicillium spp., pueden tener éxito al invadir la fruta sólo a través de heridas. Al existir una gran cantidad de inoculo en el campo, los frutos cosechados estarán cubiertos con esporas que pueden infectar el hospedero a través de heridas desarrolladas durante la cosecha y manipuleo del producto.
Otro tipo de infección, llamada infección latente, es comúnmente causada por hongos como Botrytis. La penetración e infección del patógeno ocurre después de un período de tiempo, pero el desarrollo de la infección es retardada hasta que el fruto alcanza la madurez de cosecha, desarrollándose la pudrición latente durante el almacenaje.
2. IDENTIFICACION DEL PATOGENO
La identificación del patógeno causante de la pudrición de postcosecha debe ser correctamente identificado antes de decidir la apropiada estrategia de control de la enfermedad. La sensibilidad de los patógenos a los fungicidas varía entre géneros y también entre especies de un mismo género. Con algo de experiencia algunos hongos se pueden identificar en forma macroscópica. Sin embargo, en otros casos se debe identificar luego de cuidadosos estudios microscópicos de cultivos puros. Por ejemplo: Rhizopus stolonifer, R. arrhius, y Rs círcinans son muy similares morfológicamente pero responden en forma diferente a algunos fungicidas y a la temperatura.
En el Cuadro 1 se observan las principales enfermedades de postcosecha en frutas, causadas por hongos.
3. FACTORES DE PRECOSECRA QUE AFECTAN EL DESARROLLO DE LAS ENFERMEDADES EN POSTCOSECSA
Los principales factores de precosecha que afectan el grado de desarrollo de las enfermedades en post-cosecha en frutas son: las condiciones climáticas, la nutrición de la planta, las prácticas culturales y los tratamientos con fungicidas.
3.1 El clima
Existe una estrecha relación entre la cantidad de lluvia o días con lluvia en los dos meses anteriores a la cosecha y las pudriciones en post-cosecha causadas por Monilinia fructicola, en frutales de hueso.
Cuadro 1.Principales enfermedades de post-cosecha en
frutas, causadas por hongos.
    
FrutasPatógenoEnfermedad
   
Manzanas, perasPenicillium expansumMoho azul
y membrillosBotrytis cinereaMoho gris
 Physalospora obtusaPudrición negra
 Glomerella cinqulataPudrición ácida
 Botryospheria ribisPudrición blanca
   
   
CítricosPenicillium italicumMoho azul
 Penicillium digitatumMoho verde
 Alternaría citriPudrición por
  alternaria
 Phomopsis citriPudrición del brote
 Diplodia natalinsisPudrición del brote
   
   
Vides yPenicillium sp.Moho azul
frutales menoresBotrytis cinereaMoho gris
 Rhizopus stoloniferPudrición por
  Rhizopus
 Cladosporium herbarumPudrición por
  Cladosporium
   
   
Frutales deMonilinia spp.Pudrición morena
huesoRhizopus_ stoloniferPudrición por
  Rhizopus
 Botrytis cinereaPudrición gris
 Penicillium sp.Moho azul

La pudrición latente de la uva de mesa por Botrytis cinerea está directamente relacionada con las condiciones de clima durante la flor.
3.2 La nutrición de la planta
Alto contenido de nitrógeno generalmente tiene un efecto negativo en la calidad del producto en almacenaje, y un alto contenido de calcio generalmente tiene un efecto positivo. Se ha comprobado que la tasa respiratoria y por lo tanto la senescencia de las manzanas, está relacionada con el contenido de N y Ca en el tejido vegetal. El aumento de la fertilización con N puede resultar en frutos blandos y de corta vida de post-cosecha. La respiración aumenta con altos niveles de N solamente cuando el contenido o suministro de Ca es bajo. Manzanas con niveles altos de Ca presentan bajos porcentajes de fruta dañada por el hongo Gloeosporium spp. comparado con frutos con bajo contenido de Ca.
3.3 Prácticas culturales
Uno de los métodos más efectivos de reducir las pérdidas por pudriciones en post-cosecha es mediante prácticas culturales orientadas a reducir el potencial de inóculo en el huerto o lugares de cosecha. Ejemplo: Monilinia fructicola en carozos y Botrytip ciriprea en uva de mesa.
3.4 Control químico
El control químico o protección mediante fungicidas en precosecha es una práctica fundamental para prevenir las pudriciones fungosas de post-cosecha en frutas.

4. CONTROL DE LAS ENFERMEDADES DE POST-COSECHA MEDIANTE PRODUCTOS QUIMICOS Y MEDIOSFISICOS
4.1 Control químico
Existen relativamente pocos productos químicos disponibles para el control de las enfermedades de postcosecha en fruta. Actualmente existen aproximadamente 30 productos químicos registrados para usar en post-cosecha en los Estados Unidos de Norteamérica, los cuales se pueden utilizar en ciertos cultivos.
Tratamientos de post-cosecha con productos químicos pueden favorecer la sanidad del cultivo, o bien proteger, erradicar o tener una acción terapéutica de control de las pudriciones. Algunos productos químicos pueden ser clasificados en más de una de estas categorías tratamientos combinados pueden favorecer una acción sinérgica.
4.1.1. Sanidad. El producto más usado para reducir la población de patógenos en el hospedero, en equipos o en lavados de post-cosecha es el Cloro. La solución hidroclórica es mantenida a un pH justo sobre 7,0 para aprovechar su mayor acción desinfectante y prevenir pérdidas de cloro por evaporación. La fruta puede ser tratada con agua a 0C aproximadamente, en tanques de agua a temperatura ambiente, o en aspersión; en todos los casos se agrega cloro solo o en combinación con otros fungicidas o surfactantes.
Otro producto utilizado para desinfectar es el anhídrido sulfuroso, como gas, especialmente en uva y para desinfectar envases. El óxido de etyleno se ha usado para tratamientos de fruta seca, y el ozono se ha experimentado para control de bacterias en locales de almacenaje.
4.1.2. Protección. Los tratamientos con fungicidas protectores son efectivos si no existe infección endógena, la población del inóculo es baja, y la fruta no tiene excesivos daños o heridas. La gran mayoría de los fungicidas actualmente en uso son de acción protectora que evitan la germinación de las esporas o el crecimiento del micelio.
Entre los fungicidas que presentan este tipo de acción, los más importantes son los benzimidazoles, productos con un amplio espectro de control de hongos, incluyendo a Monilinia, Penicillium, Botrytis, y Gloeosporium. Otro fungicida muy utilizado es el 2,6,dicloro,4 nitroanilina (DCNA) que controla Rhizopus stolonifer, pero es inefectivo contra R. arrhizus, R oryzae y R. circinans u otros mucorales tales como Gilbertella persicaria y Mucor piriformis.
Debido a que las pudriciones generalmente son causadas por un complejo de patógenos, el uso de mezclas de funguicidas es recomendable y se usa actualmente. Otra razón importante es el desarrollo de resistencia de ciertos hongos a los fungicidas.
4.1.3. Erradicantes. Algunos fungicidas tienen acción sistémica que les permite mantener una actividad residual en el interior del tejido del fruto.
Los benzimidazoles tienen una mayor capacidad sistémíca y por lo tanto el residuo en el fruto es mayor, no así como el DCNA que tiene una acción más de protección y mucho menor difusión al interior del tejido del fruto.
Al agregar etanol a estos fungicidas su acción de penetración en los puntos de infección es incrementado y su efecto tóxico al patógeno es mayor. Esta experiencia indica que otros productos protectores se pueden utilizar como erradicantes mediante la mezcla con alcohol o agentes humectantes.
4.1.4. Terapia. Existen muy pocos tratamientos que matan patógenos ya establecidos en el hospedero. Los tratamientos terapéuticos son más aplicables a productos no perecibles como son los granos o la fruta seca. Los tratamientos terapéuticos en fruta fresca pueden reducir drásticamente el crecimiento fungoso, pero puede al mismo tiempo, dañar el fruto y aumentar su susceptibilidad a otros patógenos causantes de pudriciones.
4.2 Medios físicos de control
Las condiciones ambientales en las cuales la fruta se mantiene después de la cosecha afecta tanto a la fruta como a los patógenos. Un traslado rápido desde el huerto generalmente con temperaturas altas, a un tratamiento mediante aire frío forzado o agua fría, retarda la madurez así como el crecimiento de los microorganismos. La reducción de la temperatura favorece el control de la mayoría de los patógenos, excepto aquellos que pueden crecer a bajas temperaturas, tales como Mucor piriformis y Botrytis cinerea

martes, 16 de octubre de 2012

MARCHITAMIENTO VASCULAR

Marchitamiento vascular del tomate

Fusarium oxysporum f.sp lycopersici
Ing. Agr. Pablo González MSc
Características de la enfermedad :
Esta enfermedad se encuentra distribuida en todo el mundo causando grandes perdidas en el cultivo de tomate. El hongo sobrevive en restos de cultivo de una temporada a otra y posee estructuras de resistencia que le permiten perdurar en el suelo por espacio de 6 años. Es favorecido por temperaturas cálidas (20ºC) asociada a alta humedad relativa. El hongo penetra en la planta a nivel del suelo ya sea por el tallo o raíces superficiales, luego por los haces vasculares es trasladado a toda la planta. Existen tres razas del hongo numeradas del uno al tres, esto obedece al orden cronológico en que fueron descubiertas. El manejo de esta enfermedad es basado en la siembra de variedades resistentes. Organismo causal :
El organismo causal es el hongo perteneciente a la clase deuteromycete denominado Fusarium oxysporum f.sp lycopersici. Este presenta numerosas estructuras llamadas esporodoquios donde se agrupan las esporas. Existen dos tipos de conidios, los macroconidios que son hialinos, tabicados, generalmente con tres tabiques y microconidios más pequeños hialinos, unicelulares. Posee células de paredes engrosadas que actúan como estructuras de resistencias denominadas clamidiosporas pueden ser terminales o intercalares.
Fig 1: Macro y micro conidias de Fusarium oxysporum

Síntomas : Lo primero que se observa a campo es un amarillamiento en las hojas básales posteriormente se marchitan se secan pero permanecen adheridas a la planta. Esta sintomatología va progresando hacía la parte superior de la planta a veces sólo toma un sector de la misma. Al comienzo las plantas muestran marchites en las horas más calurosas del día recuperándose al final del mismo pero finalmente se marchitan y mueren. Las raíces principales y la base del tallo presentan necrosis vascular. Cuando se corta el tallo se observa el sistema vascular de color marrón.
Fig 2: En algunos casos se observa la mitad de la planta tomada
Fig 3: Plantas marchitas por Fusarium oxysporum f.sp lycopersici
Fig 4: Las hojas se secan y permanecen adheridas a la planta.
Fig 5. Al cortar el tallo se observa los haces vasculares de color marrón

Ciclo de la enfermedad : Fusarium oxysporum f.sp lycopersic. Es un patógeno de tomate, la bibliografía cita también a otras solanáceas como huésped de este hongo. Sobrevive en restos vegetales o como clamidiosporas en el suelo que perduran por varios años. La trasmisión a distancia se da mayoritariamente por semilla, plantines infectados y maquinaria. Localmente se propaga por agua de riego o aire así como trasplante con material afectado Condiciones favorables: Es un hongo de temperatura cálidas el desarrollo optimo se presenta a 20 ºC el rango va de 12 a 28ºC. Esta temperatura acompañada de alta humedad relativa, días cortos de baja intensidad lumínica favorecen el desarrollo de la enfermedad. Otros factor son los suelos ácidos, arenosos, con bajo pH, pobres en nitrógeno y alto suministro de potasio.
Las heridas ocasionadas a las raíces por maquinaria o nematodos como es el caso de Melodogyine incognita aumentan la susceptibilidad al marchitamiento y favorece el desarrollo del hongo.
Manejo de la enfermedad: Luego que el hongo penetra al tejido vegetal, no existe control químico efectivo para esta enfermedad. La utilización de variedades resistentes es la medida más adecuada para el manejo de Fusarium oxysporum f.sp lycopersici. En el mercado existen variedades con resistencia a las razas 1 y 2 y en menor proporción a la raza 3. Esta resistencia puede perderse cuando se producen heridas ya sea por nematodos o por el laboreo. Por lo tanto el suelo libre de nematodos así como evitar la rotura de raíces al laborear el suelo contribuirán a mantener la sanidad del cultivo. Las plantas enfermas deben eliminarse lo más pronto posible a efectos de reducir el inoculo. Las rotaciones con cultivos no huéspedes como el caso de lechuga, acelga. entre otros son necesarias para el manejo adecuado de la enfermedad.

PUDRICION RADICULAR

Pudrición Radicular





PUDRICIÓN DE RADICULAR, PHYTOPHTHORA, MUERTE DESCENDENTE

Pablo J. Tamayo M.


La pudrición de raíces, causada por Phytophthora cinnamomi var. cinnamomi , es la enfermedad más importante del aguacate en todas las zonas productoras de este frutal en el mundo y en Colombia.
La enfermedad se presenta en cultivos de aguacate ubicados en los departamentos de Antioquia, Caldas, Cesar, Cundinamarca, Quindío, Risaralda, Tolima y Valle del Cauca.
Una afección por Phytophthora sp., en pedúnculos y frutos de aguacate, ha sido observada en el departamento de Caldas.

Síntomas

La pudrición de raíces del aguacate se presenta desde la etapa de vivero, los arbolitos afectados en la etapa de almácigo, pueden llegar a morir prematuramente antes que se produzca el prendimiento del injerto, debido a la necrosis del cuello del patrón.
En otras ocasiones, los arbolitos presentan escaso crecimiento, reducido desarrollo foliar y amarillamiento generalizado de hojas. A medida que la infección progresa, se presenta la muerte de la parte basal del tallo del patrón. Los arbolitos se marchitan, pierden las hojas y se inicia una muerte ascendente del patrón y descendente de la copa. Al examinar las raíces secundarias, estas presentan muerte parcial.


En condiciones de campo, la enfermedad se presenta en focos, en las zonas más húmedas del huerto. Los árboles afectados detienen su crecimiento, las hojas son de tamaño reducido, pierden su color verde normal y son de apariencia pálida. Con el transcurrir del tiempo, se presenta un amarillamiento leve pero generalizado del árbol, acompañado o no de rebrotes y floraciones excesivas a destiempo. En ocasiones, los árboles presentan nuevos brotes, pero estos son de menor vigor y tamaño y cuando hay frutos, estos son numerosos y de tamaño pequeño. A medida que el vigor del árbol es menor, se observa marchitez leve pero progresiva del árbol, aún en condiciones de adecuada humedad, debido a la pudrición de las raícillas absorbentes, disminuyendo la toma de agua y nutrientes. Después, las ramas laterales muestran un secamiento descendente y las hojas se secan. Luego se presenta el secamiento generalizado de las hojas, que permanecen adheridas al árbol por algún tiempo, con caída gradual de las mismas hasta que finalmente el árbol sufre un paloteo generalizado y se seca.

Al observar las raíces secundarias o absorbentes de los árboles enfermos, estas manifiestan manchas de color oscuro o muerte. El hongo puede atacar la base del tallo y colonizarlo totalmente, produciendo marchitez, secamiento y muerte repentina del árbol. En otras ocasiones, se observan lesiones o chancros de color café en la base del tallo en la unión del patrón y la copa, presumiblemente causados por otras especies de Phytophthora, en cuyo caso, se presenta amarillamiento parcial, secamiento, paloteo y caída de hojas en una parte del árbol.

Manejo de la enfermedad

Manejo cultural

Cuando no se dispone de infraestructura para la producción de patrones e injertos, se deben comprar plantas de aguacate procedentes de viveros registrados ante el ICA y de reconocida sanidad.
El ataque del hongo es favorecido por el exceso de humedad, por lo que, el riego moderado en los semilleros y almácigos, es de crucial importancia para evitar la pudrición de raíces y muerte del árbol en esta etapa de desarrollo.
El manejo preventivo de la enfermedad, se debe iniciar en la etapa de semillero y almácigo, mediante la producción de plántulas de aguacate sanas. En el semillero se deben usar sustratos inertes, como arena lavada o material absorbente, como oasis o aserrín, para el proceso de germinación. Ya en el almácigo o bolsa, emplear una proporción de suelo y arena que propicie un buen drenaje. El suelo que va ser empleado en los almácigos, debe ser sometido a un tratamiento de solarización húmeda durante 45 a 60 días. Una vez germinada la semilla y se vaya a realizar la siembra en la bolsa del almácigo, se recomienda mantener un moderado suministro de agua y la aplicación periódica de micorrizas 10(g/bolsa) y productos a base del hongo Trichoderma sp. (Agroguard)(0,5 g/l), al suelo de la bolsa.

Para la siembra definitiva en condiciones de campo, se deben seleccionar lotes con textura franca y buen drenaje, para disminuir los riesgos de ataque del hongo. Se debe evitar el establecimiento de cultivos de aguacate en lotes que previamente hayan sido sembrados con cultivos susceptibles a este hongo, como son el pino, el eucalipto, los cítricos, la macadamia y la piña. Las labores de desyerba en la zona de plateo de las plantas, se deben realizar a mano o con guadaña, evitando causar heridas al tallo y a las raíces.
Dado que el exceso de humedad es un factor predisponente al ataque por el hongo, los árboles se deben ubicar en terrenos no encharcables, tratando de sembrar en balcones o montículos, para evitar la acumulación de agua en las raíces y la humedad excesiva junto al tallo. Las aplicaciones de materia orgánica en forma de gallinaza, equinaza o bovinaza (4 a 5 kg/árbol), favorecen el desarrollo y establecimiento de hongos y bacterias, que son enemigos naturales del hongo P. cinnamomi.
Cuando un árbol muere por la enfermedad, este se debe erradicar (incluyendo raíces) inmediatamente, quemar y sacar del campo cultivado, para evitar que sirva de foco de infección, ya que el hongo se disemina fácilmente en el suelo adherido a herramientas y botas de trabajo y en agua de escorrentía. El lugar donde se erradicó el árbol, debe ser aislado o encerrado para evitar el paso de operarios, que puedan diseminar la enfermedad a otros lotes de la finca. Posteriormente, se debe espolvorear cal (2 a 4 kg/sitio) en el sitio y árboles vecinos y realizar un tratamiento de solarización húmeda durante 45 a 60 días, aplicando un producto a base del hongo Trichoderma sp. (Agroguard)(0,5 g/l) al suelo, después de la solarización, para disminuir las probabilidades de diseminación del hongo.


Manejo químico

Dado que el hongo puede infectar la pepa de aguacate, esta se debe tratar antes de llevarse al semillero con Hipoclorito de Calcio (40%)(1,5 cc/l) durante 15 minutos, con posterior inmersión durante igual período de tiempo, en un producto a base Carboxin+Captan (Vitavax 300)(2 a 6 g/l), a fin de prevenir posibles pudriciones o la manifestación del hongo en el semillero. Se recomienda realizar un tratamiento del suelo que va a ser empleado para llenar las bolsas de los almácigos, con productos a base de Dazomet (Basamid GR)(40 a 50 g/m2) durante 15 días, dejando airear el suelo por igual período de tiempo, para proceder a sembrar. Teniendo en cuenta que el hongo se transmite en la semilla, esta se debe tratar antes de la siembra en el almácigo, mediante su inmersión en una mezcla de fungicidas a base de Metalaxil+Mancozeb (Ridomil Gold MZ 68 WP)(3,75 g/l) o Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(2,5 a 3 g/l)(Fosetal 80 WP)(1,5 g/l) y Captan (Captan 50 WP)(Orthocide 50%)(2 a 3 g/l). Durante la etapa de almácigo se deben hacer de una a dos aplicaciones periódicas de la mezcla de los fungicidas mencionados, al suelo de la bolsa. Al momento del trasplante a sitio definitivo, es recomendable sumergir los árboles en la mezcla de los fungicidas, para prevenir ataques tempranos del patógeno en el campo. A la entrada a los lotes, se deben acondicionar sitios con recipientes que contengan productos a base de Carbonato de Calcio+Azufre (Caldo Bordelés), Hipoclotrito de Sodio (Límpido) o Yodo Agrícola (Agrodyne SL), para la desinfección de botas y así disminuir los riesgos de ingreso de la enfermedad procedente de otros campos o explotaciones agrícolas. El ingreso a lotes donde se sospeche de la presencia o se esté realizando tratamiento de árboles con síntomas iniciales de la enfermedad debe restringirse al máximo.

Cuando en plantaciones establecidas se detectan los primeros síntomas de la enfermedad, se debe recurrir a la aplicación, previa erradicación de malezas, de fungicidas a base Metalaxil+Mancozeb (Ridomil Gold MZ 68 WP)(3,75 g/l) o Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(2,5 a 3 g/l)(Fosetal 80 WP)(1,5 g/l), procurando cubrir y empapar toda el área de la raíz. Adicionalmente, se pueden realizar aspersiones foliares de fungicidas a base de Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(2,5 a 3 g/l)(Fosetal 80 WP)(1,5 g/l), fertilizantes ricos en Fósforo y Potasio (Codafol 0-30-20)(3 cc/l) e inyecciones al tronco del patrón y la copa, de un producto a base de ácido fosforoso, ácido fosfónico, fosfitos o fosfonatos (Fosfito Mono/Dibásico de Potasio)(Sephit K 30-20)(10 a 20 cc/l)(Manvert Fosika)(10 a 20 cc/l)(Nutriphite P+K)(10 cc/litro/m2 de área de raíz)(Agrifos 400 SL)(5 cc/5 cc de agua). Árboles tratados mediante inyección, experimentan una leve recuperación del ataque del hongo, 15 a 20 días después del tratamiento y una recuperación total con nuevo crecimiento, después de treinta a 45 días, de realizada la práctica.

Después de la erradicación de árboles enfermos, se deben reducir las posibilidades de diseminación del hongo, tratando el lugar donde se erradicó el árbol enfermo, mediante la aplicación de un fungicida a base de Metalaxil+Mancozeb (Ridomil Gold MZ 68 WP)(3,75 g/l). Cuando se presentan los chancros en la base del tallo, los cuales pueden ser causados por otras especies de Phytophthora, se recomienda la realización de un raspado o cirugía de la parte afectada, hasta encontrar tejido sano, con posterior aplicación en la zona saneada de una pasta compuesta de una mezcla de fungicidas a base de Oxicloruro de Cobre (Oxiclor 35 WP), Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(Fosetal 80 WP) y aceite quemado. Como medida preventiva, se recomienda pintar la base del tallo del árbol con una solución de un fungicida a base de Oxicloruro de Cobre (Oxiclor 35 WP).