domingo, 18 de noviembre de 2012
Enfermedades Fungosas y Bacterianas y Principios para su Control
http://cipotato.org/artc/Series/03_PDF_Ulluco/04_enfermedades.pdf
lunes, 12 de noviembre de 2012
lunes, 5 de noviembre de 2012
ENFERMEDADES DE POST-COSECHA
ENFERMEDADES DE POST-COSECHA EN FRUTAS
1. INTRODUCCION
Aunque las condiciones de almacenaje de un producto (fruta) afectan directamente el desarrollo de una enfermedad (pudrición) y . el consecuente deterioro del producto, las condiciones bajo las cuales se cultiva la fruta, con frecuencia determina su potencial para lograr una buena conservación y llegada en buen estado al mercado de consumo. Si las condiciones favorecen la producción de fruta de calidad que ingrese al almacenaje y al canal de comercialización, libre de infecciones, la pérdidas potenciale pueden ser mÃnimas. Sin embargo, si estas condiciones favorecen el desarrollo de fruta de mala calidad, que favorezca el desarrollo de las enfermedades, las pérdidas resultantes en post-cosecha pueden verse incrementadas notablemente.
Muchos hongos, tales como Penicillium spp., pueden tener éxito al invadir la fruta sólo a través de heridas. Al existir una gran cantidad de inoculo en el campo, los frutos cosechados estarán cubiertos con esporas que pueden infectar el hospedero a través de heridas desarrolladas durante la cosecha y manipuleo del producto.
Otro tipo de infección, llamada infección latente, es comúnmente causada por hongos como Botrytis. La penetración e infección del patógeno ocurre después de un perÃodo de tiempo, pero el desarrollo de la infección es retardada hasta que el fruto alcanza la madurez de cosecha, desarrollándose la pudrición latente durante el almacenaje.
2. IDENTIFICACION DEL PATOGENO
La identificación del patógeno causante de la pudrición de postcosecha debe ser correctamente identificado antes de decidir la apropiada estrategia de control de la enfermedad. La sensibilidad de los patógenos a los fungicidas varÃa entre géneros y también entre especies de un mismo género. Con algo de experiencia algunos hongos se pueden identificar en forma macroscópica. Sin embargo, en otros casos se debe identificar luego de cuidadosos estudios microscópicos de cultivos puros. Por ejemplo: Rhizopus stolonifer, R. arrhius, y Rs cÃrcinans son muy similares morfológicamente pero responden en forma diferente a algunos fungicidas y a la temperatura.
En el Cuadro 1 se observan las principales enfermedades de postcosecha en frutas, causadas por hongos.
3. FACTORES DE PRECOSECRA QUE AFECTAN EL DESARROLLO DE LAS ENFERMEDADES EN POSTCOSECSA
Los principales factores de precosecha que afectan el grado de desarrollo de las enfermedades en post-cosecha en frutas son: las condiciones climáticas, la nutrición de la planta, las prácticas culturales y los tratamientos con fungicidas.
3.1 El clima
Existe una estrecha relación entre la cantidad de lluvia o dÃas con lluvia en los dos meses anteriores a la cosecha y las pudriciones en post-cosecha causadas por Monilinia fructicola, en frutales de hueso.
| Cuadro 1. | Principales enfermedades de post-cosecha en | ||
| frutas, causadas por hongos. | |||
| Frutas | Patógeno | Enfermedad | |
| Manzanas, peras | Penicillium expansum | Moho azul | |
| y membrillos | Botrytis cinerea | Moho gris | |
| Physalospora obtusa | Pudrición negra | ||
| Glomerella cinqulata | Pudrición ácida | ||
| Botryospheria ribis | Pudrición blanca | ||
| CÃtricos | Penicillium italicum | Moho azul | |
| Penicillium digitatum | Moho verde | ||
| AlternarÃa citri | Pudrición por | ||
| alternaria | |||
| Phomopsis citri | Pudrición del brote | ||
| Diplodia natalinsis | Pudrición del brote | ||
| Vides y | Penicillium sp. | Moho azul | |
| frutales menores | Botrytis cinerea | Moho gris | |
| Rhizopus stolonifer | Pudrición por | ||
| Rhizopus | |||
| Cladosporium herbarum | Pudrición por | ||
| Cladosporium | |||
| Frutales de | Monilinia spp. | Pudrición morena | |
| hueso | Rhizopus_ stolonifer | Pudrición por | |
| Rhizopus | |||
| Botrytis cinerea | Pudrición gris | ||
| Penicillium sp. | Moho azul | ||
La pudrición latente de la uva de mesa por Botrytis cinerea está directamente relacionada con las condiciones de clima durante la flor.
3.2 La nutrición de la planta
Alto contenido de nitrógeno generalmente tiene un efecto negativo en la calidad del producto en almacenaje, y un alto contenido de calcio generalmente tiene un efecto positivo. Se ha comprobado que la tasa respiratoria y por lo tanto la senescencia de las manzanas, está relacionada con el contenido de N y Ca en el tejido vegetal. El aumento de la fertilización con N puede resultar en frutos blandos y de corta vida de post-cosecha. La respiración aumenta con altos niveles de N solamente cuando el contenido o suministro de Ca es bajo. Manzanas con niveles altos de Ca presentan bajos porcentajes de fruta dañada por el hongo Gloeosporium spp. comparado con frutos con bajo contenido de Ca.
3.3 Prácticas culturales
Uno de los métodos más efectivos de reducir las pérdidas por pudriciones en post-cosecha es mediante prácticas culturales orientadas a reducir el potencial de inóculo en el huerto o lugares de cosecha. Ejemplo: Monilinia fructicola en carozos y Botrytip ciriprea en uva de mesa.
3.4 Control quÃmico
El control quÃmico o protección mediante fungicidas en precosecha es una práctica fundamental para prevenir las pudriciones fungosas de post-cosecha en frutas.
4. CONTROL DE LAS ENFERMEDADES DE POST-COSECHA MEDIANTE PRODUCTOS QUIMICOS Y MEDIOSFISICOS
4.1 Control quÃmico
Existen relativamente pocos productos quÃmicos disponibles para el control de las enfermedades de postcosecha en fruta. Actualmente existen aproximadamente 30 productos quÃmicos registrados para usar en post-cosecha en los Estados Unidos de Norteamérica, los cuales se pueden utilizar en ciertos cultivos.
Tratamientos de post-cosecha con productos quÃmicos pueden favorecer la sanidad del cultivo, o bien proteger, erradicar o tener una acción terapéutica de control de las pudriciones. Algunos productos quÃmicos pueden ser clasificados en más de una de estas categorÃas tratamientos combinados pueden favorecer una acción sinérgica.
4.1.1. Sanidad. El producto más usado para reducir la población de patógenos en el hospedero, en equipos o en lavados de post-cosecha es el Cloro. La solución hidroclórica es mantenida a un pH justo sobre 7,0 para aprovechar su mayor acción desinfectante y prevenir pérdidas de cloro por evaporación. La fruta puede ser tratada con agua a 0C aproximadamente, en tanques de agua a temperatura ambiente, o en aspersión; en todos los casos se agrega cloro solo o en combinación con otros fungicidas o surfactantes.
Otro producto utilizado para desinfectar es el anhÃdrido sulfuroso, como gas, especialmente en uva y para desinfectar envases. El óxido de etyleno se ha usado para tratamientos de fruta seca, y el ozono se ha experimentado para control de bacterias en locales de almacenaje.
4.1.2. Protección. Los tratamientos con fungicidas protectores son efectivos si no existe infección endógena, la población del inóculo es baja, y la fruta no tiene excesivos daños o heridas. La gran mayorÃa de los fungicidas actualmente en uso son de acción protectora que evitan la germinación de las esporas o el crecimiento del micelio.
Entre los fungicidas que presentan este tipo de acción, los más importantes son los benzimidazoles, productos con un amplio espectro de control de hongos, incluyendo a Monilinia, Penicillium, Botrytis, y Gloeosporium. Otro fungicida muy utilizado es el 2,6,dicloro,4 nitroanilina (DCNA) que controla Rhizopus stolonifer, pero es inefectivo contra R. arrhizus, R oryzae y R. circinans u otros mucorales tales como Gilbertella persicaria y Mucor piriformis.
Debido a que las pudriciones generalmente son causadas por un complejo de patógenos, el uso de mezclas de funguicidas es recomendable y se usa actualmente. Otra razón importante es el desarrollo de resistencia de ciertos hongos a los fungicidas.
4.1.3. Erradicantes. Algunos fungicidas tienen acción sistémica que les permite mantener una actividad residual en el interior del tejido del fruto.
Los benzimidazoles tienen una mayor capacidad sistémÃca y por lo tanto el residuo en el fruto es mayor, no asà como el DCNA que tiene una acción más de protección y mucho menor difusión al interior del tejido del fruto.
Al agregar etanol a estos fungicidas su acción de penetración en los puntos de infección es incrementado y su efecto tóxico al patógeno es mayor. Esta experiencia indica que otros productos protectores se pueden utilizar como erradicantes mediante la mezcla con alcohol o agentes humectantes.
4.1.4. Terapia. Existen muy pocos tratamientos que matan patógenos ya establecidos en el hospedero. Los tratamientos terapéuticos son más aplicables a productos no perecibles como son los granos o la fruta seca. Los tratamientos terapéuticos en fruta fresca pueden reducir drásticamente el crecimiento fungoso, pero puede al mismo tiempo, dañar el fruto y aumentar su susceptibilidad a otros patógenos causantes de pudriciones.
4.2 Medios fÃsicos de control
Las condiciones ambientales en las cuales la fruta se mantiene después de la cosecha afecta tanto a la fruta como a los patógenos. Un traslado rápido desde el huerto generalmente con temperaturas altas, a un tratamiento mediante aire frÃo forzado o agua frÃa, retarda la madurez asà como el crecimiento de los microorganismos. La reducción de la temperatura favorece el control de la mayorÃa de los patógenos, excepto aquellos que pueden crecer a bajas temperaturas, tales como Mucor piriformis y Botrytis cinerea
martes, 16 de octubre de 2012
MARCHITAMIENTO VASCULAR
Marchitamiento vascular del tomate
Fusarium oxysporum f.sp lycopersici
Fusarium oxysporum f.sp lycopersici
Ing. Agr. Pablo González MSc
Características de la enfermedad
:
Esta enfermedad se encuentra distribuida en todo el mundo causando grandes perdidas en el cultivo de tomate. El hongo sobrevive en restos de cultivo de una temporada a otra y posee estructuras de resistencia que le permiten perdurar en el suelo por espacio de 6 años. Es favorecido por temperaturas cálidas (20ºC) asociada a alta humedad relativa. El hongo penetra en la planta a nivel del suelo ya sea por el tallo o raíces superficiales, luego por los haces vasculares es trasladado a toda la planta. Existen tres razas del hongo numeradas del uno al tres, esto obedece al orden cronológico en que fueron descubiertas. El manejo de esta enfermedad es basado en la siembra de variedades resistentes. Organismo causal :
El organismo causal es el hongo perteneciente a la clase deuteromycete denominado Fusarium oxysporum f.sp lycopersici. Este presenta numerosas estructuras llamadas esporodoquios donde se agrupan las esporas. Existen dos tipos de conidios, los macroconidios que son hialinos, tabicados, generalmente con tres tabiques y microconidios más pequeños hialinos, unicelulares. Posee células de paredes engrosadas que actúan como estructuras de resistencias denominadas clamidiosporas pueden ser terminales o intercalares.
Síntomas : Lo primero que se observa a campo es un amarillamiento en las hojas básales posteriormente se marchitan se secan pero permanecen adheridas a la planta. Esta sintomatología va progresando hacía la parte superior de la planta a veces sólo toma un sector de la misma. Al comienzo las plantas muestran marchites en las horas más calurosas del día recuperándose al final del mismo pero finalmente se marchitan y mueren. Las raíces principales y la base del tallo presentan necrosis vascular. Cuando se corta el tallo se observa el sistema vascular de color marrón.
Ciclo de la enfermedad : Fusarium oxysporum f.sp lycopersic. Es un patógeno de tomate, la bibliografía cita también a otras solanáceas como huésped de este hongo. Sobrevive en restos vegetales o como clamidiosporas en el suelo que perduran por varios años. La trasmisión a distancia se da mayoritariamente por semilla, plantines infectados y maquinaria. Localmente se propaga por agua de riego o aire así como trasplante con material afectado Condiciones favorables: Es un hongo de temperatura cálidas el desarrollo optimo se presenta a 20 ºC el rango va de 12 a 28ºC. Esta temperatura acompañada de alta humedad relativa, días cortos de baja intensidad lumínica favorecen el desarrollo de la enfermedad. Otros factor son los suelos ácidos, arenosos, con bajo pH, pobres en nitrógeno y alto suministro de potasio.
Las heridas ocasionadas a las raíces por maquinaria o nematodos como es el caso de Melodogyine incognita aumentan la susceptibilidad al marchitamiento y favorece el desarrollo del hongo. Manejo de la enfermedad: Luego que el hongo penetra al tejido vegetal, no existe control químico efectivo para esta enfermedad. La utilización de variedades resistentes es la medida más adecuada para el manejo de Fusarium oxysporum f.sp lycopersici. En el mercado existen variedades con resistencia a las razas 1 y 2 y en menor proporción a la raza 3. Esta resistencia puede perderse cuando se producen heridas ya sea por nematodos o por el laboreo. Por lo tanto el suelo libre de nematodos así como evitar la rotura de raíces al laborear el suelo contribuirán a mantener la sanidad del cultivo. Las plantas enfermas deben eliminarse lo más pronto posible a efectos de reducir el inoculo. Las rotaciones con cultivos no huéspedes como el caso de lechuga, acelga. entre otros son necesarias para el manejo adecuado de la enfermedad.
Esta enfermedad se encuentra distribuida en todo el mundo causando grandes perdidas en el cultivo de tomate. El hongo sobrevive en restos de cultivo de una temporada a otra y posee estructuras de resistencia que le permiten perdurar en el suelo por espacio de 6 años. Es favorecido por temperaturas cálidas (20ºC) asociada a alta humedad relativa. El hongo penetra en la planta a nivel del suelo ya sea por el tallo o raíces superficiales, luego por los haces vasculares es trasladado a toda la planta. Existen tres razas del hongo numeradas del uno al tres, esto obedece al orden cronológico en que fueron descubiertas. El manejo de esta enfermedad es basado en la siembra de variedades resistentes. Organismo causal :
El organismo causal es el hongo perteneciente a la clase deuteromycete denominado Fusarium oxysporum f.sp lycopersici. Este presenta numerosas estructuras llamadas esporodoquios donde se agrupan las esporas. Existen dos tipos de conidios, los macroconidios que son hialinos, tabicados, generalmente con tres tabiques y microconidios más pequeños hialinos, unicelulares. Posee células de paredes engrosadas que actúan como estructuras de resistencias denominadas clamidiosporas pueden ser terminales o intercalares.
| Fig 1: Macro y micro conidias de Fusarium oxysporum |
Síntomas : Lo primero que se observa a campo es un amarillamiento en las hojas básales posteriormente se marchitan se secan pero permanecen adheridas a la planta. Esta sintomatología va progresando hacía la parte superior de la planta a veces sólo toma un sector de la misma. Al comienzo las plantas muestran marchites en las horas más calurosas del día recuperándose al final del mismo pero finalmente se marchitan y mueren. Las raíces principales y la base del tallo presentan necrosis vascular. Cuando se corta el tallo se observa el sistema vascular de color marrón.
| Fig 2: En algunos casos se observa la mitad de la planta tomada | |
| Fig 3: Plantas marchitas por Fusarium oxysporum f.sp lycopersici | |
| Fig 4: Las hojas se secan y permanecen adheridas a la planta. | |
| Fig 5. Al cortar el tallo se observa los haces vasculares de color marrón |
Ciclo de la enfermedad : Fusarium oxysporum f.sp lycopersic. Es un patógeno de tomate, la bibliografía cita también a otras solanáceas como huésped de este hongo. Sobrevive en restos vegetales o como clamidiosporas en el suelo que perduran por varios años. La trasmisión a distancia se da mayoritariamente por semilla, plantines infectados y maquinaria. Localmente se propaga por agua de riego o aire así como trasplante con material afectado Condiciones favorables: Es un hongo de temperatura cálidas el desarrollo optimo se presenta a 20 ºC el rango va de 12 a 28ºC. Esta temperatura acompañada de alta humedad relativa, días cortos de baja intensidad lumínica favorecen el desarrollo de la enfermedad. Otros factor son los suelos ácidos, arenosos, con bajo pH, pobres en nitrógeno y alto suministro de potasio.
Las heridas ocasionadas a las raíces por maquinaria o nematodos como es el caso de Melodogyine incognita aumentan la susceptibilidad al marchitamiento y favorece el desarrollo del hongo. Manejo de la enfermedad: Luego que el hongo penetra al tejido vegetal, no existe control químico efectivo para esta enfermedad. La utilización de variedades resistentes es la medida más adecuada para el manejo de Fusarium oxysporum f.sp lycopersici. En el mercado existen variedades con resistencia a las razas 1 y 2 y en menor proporción a la raza 3. Esta resistencia puede perderse cuando se producen heridas ya sea por nematodos o por el laboreo. Por lo tanto el suelo libre de nematodos así como evitar la rotura de raíces al laborear el suelo contribuirán a mantener la sanidad del cultivo. Las plantas enfermas deben eliminarse lo más pronto posible a efectos de reducir el inoculo. Las rotaciones con cultivos no huéspedes como el caso de lechuga, acelga. entre otros son necesarias para el manejo adecuado de la enfermedad.
PUDRICION RADICULAR
Pudrición Radicular
PUDRICIÓN DE RADICULAR,
PHYTOPHTHORA, MUERTE DESCENDENTE
Pablo J. Tamayo M.
La pudrición de raíces, causada por Phytophthora cinnamomi var. cinnamomi , es la enfermedad más importante del aguacate en todas las zonas productoras de este frutal en el mundo y en Colombia.
La enfermedad se presenta en cultivos de aguacate
ubicados en los departamentos de Antioquia, Caldas, Cesar, Cundinamarca,
Quindío, Risaralda, Tolima y Valle del Cauca.
Una afección por Phytophthora sp., en
pedúnculos y frutos de aguacate, ha sido observada en el departamento de
Caldas.
Síntomas
La pudrición de raíces del aguacate se presenta desde
la etapa de vivero, los arbolitos afectados en la etapa de almácigo, pueden
llegar a morir prematuramente antes que se produzca el prendimiento del injerto,
debido a la necrosis del cuello del patrón.
En otras ocasiones, los arbolitos presentan escaso
crecimiento, reducido desarrollo foliar y amarillamiento generalizado de hojas.
A medida que la infección progresa, se presenta la muerte de la parte basal del
tallo del patrón. Los arbolitos se marchitan, pierden las hojas y se inicia una
muerte ascendente del patrón y descendente
de la copa. Al examinar las raíces secundarias, estas presentan muerte
parcial.
En condiciones de campo, la enfermedad se presenta en
focos, en las zonas más húmedas del huerto. Los árboles afectados detienen su
crecimiento, las hojas son de tamaño reducido, pierden su color verde normal y
son de apariencia pálida. Con el transcurrir del tiempo, se presenta un
amarillamiento leve pero generalizado del árbol, acompañado o no de rebrotes y
floraciones excesivas a destiempo. En ocasiones, los árboles presentan nuevos
brotes, pero estos son de menor vigor y tamaño y cuando hay frutos, estos son
numerosos y de tamaño pequeño. A medida que el vigor del árbol es menor, se
observa marchitez leve pero progresiva del árbol, aún en condiciones de adecuada
humedad, debido a la pudrición de las raícillas absorbentes, disminuyendo la
toma de agua y nutrientes. Después, las ramas laterales muestran un secamiento
descendente y las hojas se secan. Luego se presenta el secamiento generalizado
de las hojas, que permanecen adheridas al árbol por algún tiempo, con caída
gradual de las mismas hasta que finalmente el árbol sufre un paloteo
generalizado y se seca.
Al observar las raíces secundarias o absorbentes de
los árboles enfermos, estas manifiestan manchas de color oscuro o muerte. El
hongo puede atacar la base del tallo y colonizarlo totalmente, produciendo
marchitez, secamiento y muerte repentina del árbol. En otras ocasiones, se
observan lesiones o chancros de color café en la base del tallo en la unión del
patrón y la copa, presumiblemente causados por otras especies de
Phytophthora, en cuyo caso, se presenta amarillamiento parcial,
secamiento, paloteo y caída de hojas en una parte del árbol.
Manejo de la
enfermedad
Manejo cultural
Cuando no se dispone de infraestructura para la
producción de patrones e injertos, se deben comprar plantas de aguacate
procedentes de viveros registrados ante el ICA y de reconocida sanidad.
El ataque del hongo es favorecido por el exceso de
humedad, por lo que, el riego moderado en los semilleros y almácigos, es de
crucial importancia para evitar la pudrición de raíces y muerte del árbol en
esta etapa de desarrollo.
El manejo preventivo de la enfermedad, se debe iniciar en la etapa
de semillero y almácigo, mediante la producción de plántulas de aguacate sanas.
En el semillero se deben usar sustratos inertes, como arena lavada o material
absorbente, como oasis o aserrín, para el proceso de germinación. Ya en el
almácigo o bolsa, emplear una proporción de suelo y arena que propicie un buen
drenaje. El suelo que va ser empleado en
los almácigos, debe ser sometido a un tratamiento de solarización húmeda durante
45 a 60 días. Una vez
germinada la semilla y se vaya a realizar la siembra en la bolsa del almácigo,
se recomienda mantener un moderado suministro de agua y la aplicación periódica
de micorrizas 10(g/bolsa) y productos a base del hongo Trichoderma sp.
(Agroguard)(0,5 g/l), al suelo de la bolsa.
Para la siembra definitiva en condiciones de campo,
se deben seleccionar lotes con textura franca y buen drenaje, para disminuir los riesgos de ataque del hongo.
Se debe evitar el establecimiento de
cultivos de aguacate en lotes que previamente hayan sido sembrados con cultivos
susceptibles a este hongo, como son el pino, el eucalipto, los cítricos, la
macadamia y la piña. Las labores de desyerba en la zona de
plateo de las plantas, se deben realizar a mano o con guadaña, evitando causar
heridas al tallo y a las raíces.
Dado que el exceso de humedad es un factor predisponente al ataque
por el hongo, los árboles se deben ubicar en terrenos no encharcables, tratando
de sembrar en balcones o montículos, para evitar la acumulación de agua en las
raíces y la humedad excesiva junto al tallo. Las aplicaciones de materia
orgánica en forma de gallinaza, equinaza o bovinaza (4 a 5 kg/árbol), favorecen
el desarrollo y establecimiento de hongos y bacterias, que son enemigos
naturales del hongo P. cinnamomi.
Cuando un árbol muere por la enfermedad, este se debe erradicar
(incluyendo raíces) inmediatamente, quemar y sacar del campo cultivado, para
evitar que sirva de foco de infección, ya que el hongo se disemina fácilmente en
el suelo adherido a herramientas y botas de trabajo y en agua de escorrentía. El
lugar donde se erradicó el árbol, debe ser aislado o encerrado para evitar el
paso de operarios, que puedan diseminar la enfermedad a otros lotes de la finca.
Posteriormente, se debe espolvorear cal (2 a 4 kg/sitio) en el sitio y árboles
vecinos y realizar un tratamiento de solarización húmeda durante 45 a 60 días,
aplicando un producto a base del hongo Trichoderma sp. (Agroguard)(0,5
g/l) al suelo, después de la solarización, para disminuir las probabilidades de
diseminación del hongo.
Manejo
químico
Dado que el hongo puede infectar la pepa de aguacate, esta se debe
tratar antes de llevarse al semillero con Hipoclorito de Calcio (40%)(1,5 cc/l)
durante 15 minutos, con posterior inmersión durante igual período de tiempo, en
un producto a base Carboxin+Captan (Vitavax 300)(2 a 6 g/l), a fin de prevenir
posibles pudriciones o la manifestación del hongo en el semillero. Se recomienda realizar un tratamiento
del suelo que va a ser empleado para llenar las bolsas de los almácigos, con
productos a base de Dazomet (Basamid GR)(40 a 50 g/m2) durante 15
días, dejando airear el suelo por igual período de tiempo, para proceder a
sembrar. Teniendo en cuenta que el hongo
se transmite en la semilla, esta se debe tratar antes de la siembra en el
almácigo, mediante su inmersión en una mezcla de fungicidas a base de
Metalaxil+Mancozeb (Ridomil Gold MZ 68 WP)(3,75 g/l) o Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(2,5 a 3
g/l)(Fosetal 80 WP)(1,5 g/l) y Captan
(Captan 50 WP)(Orthocide 50%)(2 a 3 g/l). Durante la etapa de almácigo se deben
hacer de una a dos aplicaciones periódicas de la mezcla de los fungicidas
mencionados, al suelo de la bolsa. Al momento del trasplante a sitio definitivo,
es recomendable sumergir los árboles en la mezcla de los fungicidas, para
prevenir ataques tempranos del patógeno en el campo. A la entrada a los lotes, se deben
acondicionar sitios con recipientes que contengan productos a base de Carbonato
de Calcio+Azufre (Caldo Bordelés), Hipoclotrito de Sodio (Límpido) o Yodo
Agrícola (Agrodyne SL), para la desinfección de botas y así disminuir los
riesgos de ingreso de la enfermedad procedente de otros campos o explotaciones
agrícolas. El ingreso a lotes donde se sospeche de la presencia o se esté
realizando tratamiento de árboles con síntomas iniciales de la enfermedad debe
restringirse al máximo.
Cuando en plantaciones establecidas se detectan los
primeros síntomas de la enfermedad, se debe recurrir a la aplicación, previa
erradicación de malezas, de fungicidas a base Metalaxil+Mancozeb (Ridomil Gold
MZ 68 WP)(3,75 g/l) o Fosetil
Aluminio (Aliette 80 WP)(2,5 a 3 g/l)(Fosetal 80 WP)(1,5 g/l), procurando cubrir y empapar
toda el área de la raíz. Adicionalmente, se pueden realizar aspersiones foliares
de fungicidas a base de Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(2,5 a 3 g/l)(Fosetal 80 WP)(1,5 g/l), fertilizantes ricos en
Fósforo y Potasio (Codafol 0-30-20)(3 cc/l) e inyecciones al tronco del patrón y
la copa, de un producto a base de ácido fosforoso, ácido fosfónico, fosfitos o
fosfonatos (Fosfito Mono/Dibásico de Potasio)(Sephit K 30-20)(10 a 20
cc/l)(Manvert Fosika)(10 a 20 cc/l)(Nutriphite P+K)(10 cc/litro/m2 de
área de raíz)(Agrifos 400 SL)(5 cc/5 cc de agua). Árboles tratados mediante
inyección, experimentan una leve recuperación del ataque del hongo, 15 a 20 días
después del tratamiento y una recuperación total con nuevo crecimiento, después
de treinta a 45 días, de realizada la práctica.
Después de la erradicación de árboles enfermos, se
deben reducir las
posibilidades de diseminación del hongo, tratando el lugar donde se erradicó el
árbol enfermo, mediante la aplicación de un fungicida a base de Metalaxil+Mancozeb (Ridomil Gold MZ 68 WP)(3,75 g/l).
Cuando se presentan los
chancros en la base del tallo, los cuales pueden ser causados por otras especies
de Phytophthora, se recomienda la realización de un raspado o cirugía de
la parte afectada, hasta encontrar tejido sano, con posterior aplicación en la
zona saneada de una pasta compuesta de una mezcla de fungicidas a base de
Oxicloruro de Cobre (Oxiclor 35
WP), Fosetil Aluminio
(Aliette 80 WP)(Fosetal 80 WP) y aceite quemado. Como medida preventiva, se
recomienda pintar la base del tallo del
árbol con una solución de un fungicida a base de Oxicloruro de Cobre (Oxiclor 35
WP).
ANTRACNOSIS
Antracnosis
(Colletotrichum spp., Glomerella cingulata, etc.)

Colletotrichum spp.
Estos hongos producen manchas marrones en las hojas.
Esta enfermedad se caracteriza por la aparición sobre hojas y tallos jóvenes de unas lesiones oscuras, hundidas, bien delimitadas por una o más aureolas concéntricas, secándose posteriormente las zonas atacadas como una quemadura.
Otras veces, manchas irregulares de tejido muerto, de color marrón claro a lo largo de las venas de las hojas. Las plantas afectadas tendrán un aspecto como si hubiesen sido quemadas por el sol.
No es grave; los daños suelen ser estéticos.
• Antracnosis Melón (Colletotrichum lagenarium)
• Antracnosis Pepino (Colletotrichum oligochaetum)
En hojas, tallos y frutos de melón y pepino aparecen manchas grandes, oscuras, en cuyo interior, aparecen unos puntitos negros, visibles a simple vista.
• Antracnosis Cebollas, ajos, puerros (Colletotrichum circinans)
Ataca hojas y bulbos. Sin importancia.
• Antracnosis Fresón (Marssonina fragariae y Colletotrichum fragariae). Colletotrichum fragariae es mucho más grave, puesto que puede causar la muerte de las plantas en primavera y verano.
Control
Antracnosis en rosal
• Recoje y destruye las hojas infectadas. Si quedan en el suelo, es una fuente de esporas para nuevas infecciones al año siguiente.
• Desinfecta las herramientas del jardín con una solución de lejía para que no propagarla.
• Aplica fungicidas para prevenir si ya se ha dado otros años la enfermedad, antes de que aparezcan las manchas. Trata 2 ó 3 veces más en intervalos de 7 a 10 días.
(Colletotrichum spp., Glomerella cingulata, etc.)
Colletotrichum spp.
Estos hongos producen manchas marrones en las hojas.
Esta enfermedad se caracteriza por la aparición sobre hojas y tallos jóvenes de unas lesiones oscuras, hundidas, bien delimitadas por una o más aureolas concéntricas, secándose posteriormente las zonas atacadas como una quemadura.
Otras veces, manchas irregulares de tejido muerto, de color marrón claro a lo largo de las venas de las hojas. Las plantas afectadas tendrán un aspecto como si hubiesen sido quemadas por el sol.
No es grave; los daños suelen ser estéticos.
• Antracnosis Melón (Colletotrichum lagenarium)
• Antracnosis Pepino (Colletotrichum oligochaetum)
En hojas, tallos y frutos de melón y pepino aparecen manchas grandes, oscuras, en cuyo interior, aparecen unos puntitos negros, visibles a simple vista.
• Antracnosis Cebollas, ajos, puerros (Colletotrichum circinans)
Ataca hojas y bulbos. Sin importancia.
• Antracnosis Fresón (Marssonina fragariae y Colletotrichum fragariae). Colletotrichum fragariae es mucho más grave, puesto que puede causar la muerte de las plantas en primavera y verano.
Control
• Recoje y destruye las hojas infectadas. Si quedan en el suelo, es una fuente de esporas para nuevas infecciones al año siguiente.
• Desinfecta las herramientas del jardín con una solución de lejía para que no propagarla.
• Aplica fungicidas para prevenir si ya se ha dado otros años la enfermedad, antes de que aparezcan las manchas. Trata 2 ó 3 veces más en intervalos de 7 a 10 días.
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